Talleres y proyectos de Musicoterapia • 639 678 489 • domingo@latapia.es

Cómo convertirse en “cAntAcuentos promotor de la salud” y gozar en el intento.

 

“La biografía de toda persona está sembrada de una sucesión de pérdidas y separaciones que nos recuerdan, consciente o inconscientemente, la precariedad y provisionalidad de todo vínculo y de toda realidad.

Y en la capacidad de convivir, encajar y elaborar de una manera constructiva todo ese conjunto de pérdidas en cada momento, encontramos una de las mayores fuentes de energía para nuestro crecimiento personal.

De entre todas las pérdidas y separaciones la que indudablemente es más temida, tanto si concierne a uno mismo como a alguien muy cercano, es la muerte física”. (http://www.cuentoterapia.com)


Así presenta la web de cuentoterapia.com el Taller del envejecimiento, la muerte y la aceptación. En mi trabajo como musicoterapeuta he de ser capaz de “convivir, encajar y elaborar de una manera constructiva” esta realidad, me dije desde el primer momento en que leí estas palabras. Y, sobre todo, me convencí después de haber realizado el taller, de haberlo realizado de forma intensa y gozosa. No me imaginaba que ese taller iba a iluminar ese aspecto de mi existencia tan esperanzada y profundamente.

Hacía tiempo que no sentía tanto la vida hablando de la muerte, por más que mi discurso siempre ha sido el de la vida que vence a la muerte. El taller me trajo al recuerdo todas las pérdidas que he tenido: familiares queridos, amigos del alma… Ya tengo suficiente edad como para haber despedido a mucha gente que quería entrañablemente. Y recordé su existencia y mis lágrimas de despedida y sentí que es verdad que ya son “polvo de estrellas”, energía que ayudará a alumbrar más vida.

Lo siguiente que sentí es el ver cómo el tema de la pérdida y de la muerte es “fácil” tratarlo desde pequeños con los cuentos. ¡Es nuestra naturaleza! Pero también es “más fácil”, a través de los cuentos, tratar este tema de la muerte con personas mayores, que la ven tan de cerca y que a algunos les angustia. ¡Es nuestra naturaleza!

Con niños desde 6 meses y con mayores, algunos muy mayores, desarrollo mi actividad profesional como musicoterapeuta en escuelas infantiles, en colegios, institutos, centros de día y residencias para mayores. Y mi intuición me decía, muy fuertemente, que este era el camino para trabajar un tema como la muerte que se antoja tan difícil de tratar.

Como es de suponer, durante este curso han muerto varias personas mayores con las que yo cantaba todas las semanas… y hemos seguido cantando. Con algunas de ellas mi relación afectiva había llegado bastante lejos. Es verdad (lo dicen todos los manuales) que un terapeuta no debe implicarse emocionalmente con sus usuarios… pero es que yo he cantado con ellos, he gozado con ellos, me he reído con ellos sazonando con un poco de alegría y de esperanza su existencia y la empatía que yo debía de mostrar se ha convertido en cariño entrañable, en ternura cercana. ¿Cómo no quedar atrapado en el recuerdo de sus besos, en las arrugas de su cara, en el acompañamiento de su andar torpe, en su risa, en sus bromas, en sus recuerdos, en los versos que escribían?

Al mismo tiempo he comenzado a trabajar de forma más intensa y recurrente con niños pequeños, muy pequeños, que están aprendiendo a andar, a expresarse, a comunicarse, a vivir. También con niños de primaria. A todos ellos acompaño para que resuene la pasión por la vida que apenas están comenzando. Una vida que, desde el primer segundo, lleva consigo muchas alegrías, mucho gozo y pérdidas.

Resulta, por último, que he escrito un cuento para trabajar todo esto: “La fiesta de las margaritas”. Y resulta (la vida te ofrece estos regalos) que el cuento ha hecho que se encuentren los mayores y los niños. Y el resultado (soy consciente de que es el tercer resulta, es para que os fijéis), el gozoso resultado es comprobar cómo los mayores transmiten el cuento con intensidad y cómo gozan con la presencia de los niños y cómo los niños afirman que todo tiene un principio y un final con gran naturalidad y cómo (la emoción me hace ser reiterativo) terminan cantando y abrazándose y algún niño llorando porque acaban de enterrar a su abuelito.

Para terminar esta presentación quiero decir con emoción que soy musicoterapeuta y cuentoterapeuta, dos disciplinas que a lo largo de estos tres últimos años de ejercicio profesional han ido encontrándose paulatinamente, sin precipitarse, sin empujar. Simplemente ha ido ocurriendo la simbiosis, la mezcla y poco a poco me voy convirtiendo en un “cantacuentos”, un “cantacuentos promotor de salud”.  Otra cosa no sé pero sonar suena bien.

Y después se convirtió en un hermoso libro

Sí, resulta que Juan José Gómez dijo desde el primer momento: "Este cuento hay que publicarlo" y así comenzamos a preparar su edición. Busqué a una gran colaboradora como Rocío Pérez Martínez (mi hija, grado en Bellas Artes y una magnífica ilustradora), que firma sus trabajos con el nombre de Rocío La Pequeña. Después de varias reuniones ella se puso a trabajar y comenzó a mandar bocetos hasta que quedó satisfecha (a mí los primeros bocetos ya me gustaban). El resultado fue un formato elegante, alargado y estrecho y unas ilustraciones llenas de mucha ternura realizadas en acuarela, por lo que esa sensación aumenta.

Si las ilustraciones han sido una aportación importante, los textos también se han tratado con un gran mimo, con colores y tipos diferentes para cada personaje, con subrayados, intentando transmitir algo de la intensidad emocional que tienen. El resultado es la realización de unas páginas de texto llenas de vida e intencionalidad que acompañan magníficamente a las ilustraciones.

Lo presentamos el viernes 6 de noviembre de 2015, en unas fechas muy especiales pues la Asociación ANIMAY, editora del cuento, cumple en estos días su 9º aniversario, 9 años dirigiendo y animando el Centro de Día Virgen de las Maravillas de Cehegín para alegría de los muchos mayores que han pasado por él y del pueblo de Cehegín en general. Evidentemente, fue un encuentro festivo, donde se puso de manifiesto, una vez más, el canto a la vida que significa este cuento dentro de todo el trabajo que se realiza en el Centro de Día.

Un taller para celebrar el ciclo de la vida

Si la primera lectura pública que realizamos del cuento fue el 22 de mayo de 2015 en Librillos, una librería infantil y juvenil de Cehegín maravillosa. Y ahí, en ese mismo lugar realizamos el 13 de Noviembre pasado otra presentación, realizando el primer taller con familias en torno al ciclo de la vida.

Después de esto lo presentaremos el espacio "Los Martes nos vemos" de la Asociación Beto en Beniaján, en un taller con adultos y, posteriormente, lo presentaremos en el Encuentro Nacional de Cuentoterapia, que se celebrará en Murcia el 19 de Diciembre. Así, esperamos que estos talleres para mayores, niños, jóvenes y familias se vayan realizando en muchos otros lugares.

Para programar un taller, dirigirse a Domingo Pérez Bermejo, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , tef.: 639678489


MUSICOTERAPIA, MOTIVACIÓN Y CONVIVENCIA EN LAS AULAS.

Hemos constatado que para incrementar notablemente la motivación para el aprendizaje y la convivencia, es necesario mejorar el ambiente prosocial en las aulas. Mediante la intervención musicoterapéutica somos capaces de incrementar la prosocialidad, alcanzando con ella una presencia positiva y unidad que podemos definir con Roche como una presencia personal que expresa actitudes de proximidad psicológica, atención, escucha profunda, empatía, disponibilidad, ayuda y solidaridad para con otras personas, contribuyendo a un clima psicológico de bienestar, paz, concordia, reciprocidad y unidad en un grupo.

MT en las aulas